6 de febrero de 2009

Año dificil para 1/3 de los argentinos

Las últimas acciones relacionadas con la liberación y reacomodamiento de las tarifas de servicios públicos, especialmente Agua, Luz, Gas y Transporte, terminan por consolidar lo que venimos diciendo desde hace algunos años. Esto es ni más ni menos que la consolidación de una estrucutra de distribución del ingreso absolutamente regresiva.
Hoy en la Argentina los pobres y excluidos se están agrupando en una altísima proporción cercana a la línea de la marginalidad. Casi 1/3 de PEA se acerca rápidamente a la línea de indigencia, especialmente en los conglomerados urbanos dónde el empleo comienza a faltar.
Año dificil este que comienza. Veremos.

29 de enero de 2009

Prefiero quedarme con el gol a los ingleses en mi retina


La verdad es que me cansé de Maradona. No lo quiero como representante del fútbol argentino. Obviamente que él puede pensar y hacer lo que le parezca, pero que renuncie a la selección nacional.
Cuando se está en funciones de representación hay que tener todos los cuidados.
No se cuanto te habrán pagado, ni cuanto te habrán prometido.
No fuiste a un acto oficial Diego, fuiste a un acto partidario!!!! Parece que el modelo K dónde ya nada importa en cuanto a las formas está contagiando a varios ídolos populares que desprestigian su historia.
Lo mismo le cabe a algunos artistas que no se dan cuenta que deterioran su arte cuando se contaminan de este modo. 
Del mismo modo haría este comentario si hubiera posado para una foto desde el lado de la oposición.
Algunas cosas no se pueden hacer. No me resigno a creer que todo vale!!!!

22 de enero de 2009

Traspaso de mando. Nada fuera de lugar y mucho para pensar.


Nada debería conmover mas al sistema político argentino que el traspaso de mando presidencial en los EEUU. Se va uno de los presidentes mas impopulares del planeta, con la credibilidad pública mas baja para un mandatario que además hace apenas cuatro años que fue reelecto. 

Lo sucede otro presidente que nace con la popularidad mas alta, cargado de responsibilidad por las esperanzas que genera, en un mundo cada mas preocupado y en el medio de una de las crisis globales mas fuertes desde el año 1929.

Mas allá de aventurarse a un pronóstico sobre los primeros 100 días de Obama en el poder, no puedo dejar pasar por alto lo trascendente del proceso del traspaso presidencial, la cultura política del respeto, la racionalidad en la defensa de las instituciones, el comportamiento de la prensa y de los ciudadanos, la responsabilidad de los políticos americanos en no hacer leña del arbol caído.

Bush se fue. Se lleva los zapatos que le tiraron en algún lugar de su memoria. Puede ser que un día se lo vea pescando en Brasil con Lula que lo invitó. Puede ser que se lo vea en alguna recepción oficial en alguna recóndita embajada de Asia u Oceanía. Puede ser, pero ya no importa. 

Lo cierto es que despejó la Casa Blanca y, según lo que dice la evaluación hasta el momento, no faltó ni un solo cuadro. Se fue nomás correctamente. A la bronca contenida de muchos norte americanos con su gestión, no le siguió una catarata de silbidos, de piquetes, de insultos e improperios. Le siguió una sonrisa de esperanza por lo nuevo, le siguió un aplauso para el nuevo que llega.

Es probable que las esperanzas que despierta Obama se diluyan con el correr de los días. Y es probable que en cuatro años se vote a otro presidente. Pero así debe ser. Así son las cosas siempre.

Eso es lo que mejor aprendieron los norteamericanos, es parte de su cultura.
Siempre que llovió paró y eso no sorprende a nadie.
Me pregunto si es posible que los argentinos estemos en condiciones culturales de dar alguna vez un salto cualitativo y comprender que el talibanismo y el canibalismo político no conduce a ninguna parte.

Nosotros aquí amamos y odiamos a los gobernantes. Defendemos lo indefendible cuando amamos a los gobiernos y odiamos hasta la médula cuando no queremos un gobierno.

Aquí no se construyen gobiernos, se construyen reinados. ¿Será por eso?
 

7 de diciembre de 2008

El inolvidable 10 de Diciembre de 1983.

“Más que una salida electoral, una entrada a la vida”

Cuando  tenía 18 años y unos meses pude presenciar el acontecimiento histórico colectivo más imponente e impactante de las últimas décadas. Ni siquiera el gol maravilloso de Maradona a los ingleses -que lo empecé a vibrar desde la segunda gambeta- se le parece. Y eso que este gol es palabra mayor.

 Ese 10 de diciembre de 1983 estuve desde temprano en Buenos Aires. No hubo plazas, recitales de música, murgas, batucadas,  ni bailes en las calles en los que no haya participado. Estuve en todos.

 Los carteles y las consignas por la patria recorrían todas las calles y los balcones.

Las banderas de Formosa, de San Antonio de Padua, de Carlos Casares, de Paraná, de Capitán Bermúdez, de Santa Rosa….., de norte a sur y de este a oeste del país, de todos los pueblos, estaban en  esa fiesta del 10 de Diciembre hace 25 años.

 Mi dilema entre seguir en la Universidad la Carrera de Agronomía o de Veterinaria, después de recibirme de Técnico Agrónomo, quedó rápidamente develado ese 10 de Diciembre de 1983.  Ni una cosa ni la otra. Descubría allí que la Ciencia Política se transformaba en mi vocación.

 La hermandad simbólica, entre los hinchas de Boca, River o San Lorenzo; o entre los fanáticos de Ford, Dodge o Chevrolet; o entre  creyentes católicos, judíos o musulmanes; se entrelazaba en un solo grito: “Argentina, …Argentina, ….”

No era la noche de San Juan de la “Fiesta” de Joan Manuel Serrat.

Ni la última luna de Cosquín, ni el carnaval de Gualeguaychú.

Tampoco el regreso de Serú Giran o la venida de Queen a la Argentina.

No era precisamente esa emoción aunque se parecía en su descripción.

 Fue el día en el que cantábamos “Miren, miren que locura, miren, miren que emoción, se acabó la dictadura la r….madre que los re…..”.  

 Fue el día que la ética y la estética se fusionaron y que la razón y el corazón se entrelazaron.

Fue el día  en que recitar el preámbulo de la Constitución Nacional era el rezo laico que nos hermanaba con todos los honestos trabajadores por la libertad y la justicia.

 Fue ese día que decidí jurarle a la patria como canta Adrián Abonizzio  “…llevo tu corpiño atado en mi lanza…”.

 Hace 25 años que una publicidad en la tele mostraba como se abría una puerta hacia la luz con una leyenda que decía “Más que una salida electoral, una entrada a la vida”.

Y estuve allí.

 

1 de diciembre de 2008

Desafíos principales del Gobierno Municipal

En la República Argentina ha habido un proceso de concentración de funciones y recursos bajo la órbita del Estado Nacional a partir del último quinquenio, que ha debilitado y minado el incipiente camino de autonomía municipal y de desarrollo local que se venía gestando.

Esta concentración tiene su raíz principal en el esquema o modelo de desarrollo que modificó sustancialmente la percepción de los ingresos públicos y su forma de coparticipación con provincias y municipios.

A partir de la modificación del tipo de cambio operado desde 2002 que permitió un crecimiento fuerte del PBI (7/8 % promedio en el quinquenio), los ingresos fiscales provenientes de los Derechos de Exportación, los ingresos provenientes del Impuesto al Cheque y otros, crecieron en forma exponencial mejorando sustancialmente las arcas públicas del Estado Nación, ya que los mismos no son coparticipables con las Provincias y Municipios. La recaudación del Impuesto a las Ganancias y del Impuesto al Valor Agregado, estos sí coparticipables, hicieron lo propio revirtiendo el déficit fiscal histórico del país y logrando superavit tanto en lo comercial como en el fiscal (conocido en economía como superavit “gemelos”).

Por supuesto que también mejoraron en términos nominales los ingresos provinciales, especialmente Ingresos Brutos, que es coparticipable con los Municipios; y también mejoraron los ingresos públicos municipales especialmente a partir de las Tasas por Inspección de Seguridad e Higiene y otras según el tipo de municipio.

Es decir, cuando la economía crece a las tasas referidas, todos los niveles del Estado mejoran su recaudación fiscal; pero se señala aquí, que en el último quinquenio esa mejora en la recaudación fiscal no fue proporcionalmente idéntica en los 3 niveles del Estado.

Nítidamente los recursos del Estado Nacional crecieron mucho más que los recursos del Estado provincial y municipal.

El problema es que los servicios de mayor erogación corriente como los recursos destinados a Salud, Educación, Seguridad y Desarrollo Social son prestados por las provincias y repercuten directamente sobre los municipios que son los principales actores en la gestión y dónde repercuten las demandas de los ciudadanos.

Mucho más pronunciada aún es esta brecha a partir del segundo semestre de 2006, dónde la inflación creciente encareció las prestaciones y desarticuló los magros presupuestos.

La actual crisis financiera y económica internacional reducirá el crecimiento en términos de PBI y redundará nuevamente en problemas fiscales aumentando aún más la brecha.

Los servicios públicos locales, tanto los prestados directamente por el municipio como los prestados por el sector privado, se hallan en un camino de aumento sostenido de costos y sin posibilidades de financiamiento, cuestión ésta que redundará en un deterioro de las prestaciones que ya se observa con preocupación y nitidez.

Primer punto a observar como principal desafío de los gobiernos locales en este tiempo entonces, es lograr una mejor coparticipación de impuestos de modo de asegurar las prestaciones actuales.

Pero no todos los problemas locales se resuelven sólo desde la cuestión de la coparticipación de impuestos. Hay sin dudas un gran número de responsabilidades locales que están enmarcadas dentro de lo que llamaremos “dificultades intrínsicas”.

La primera de ellas es la reasignación de partidas presupuestarias que en vez de resolver los problemas de la desigualdad social, la retroalimentan, debido al gasto público en cuestiones “clientelares”, que reflejan el excesivo gasto político especialmente en las áreas de desarrollo social.

La segunda de ellas tiene relación con el déficit en infraestructura urbana: Caminos, desagües cloacales, viviendas, agua potable, entre otros.

En estos casos las diferencias entre ciudades es notable, pero aún en los municipios con mayor grado de desarrollo hay evidencias del deterioro.

Mucha más grave aún se manifiesta en los grandes conglomerados urbanos que radialmente se encuentran ubicados en el llamado primer, segundo y tercer cordón del Gran Buenos Aires.

En este punto, las políticas de largo plazo requerirán de financiamiento internacional a través de programas del BID o el Banco Mundial, o bien del Estado Nacional, sobre todo por la magnitud del déficit en infraestructura.

Algunos municipios están en condiciones de acceder a empréstitos de este tipo, aunque la capacidad de gestión muchas veces fracasa en el intento.

Otras, se trata de dificultades de orden jurídico que no legitiman el accionar autónomo de los Municipios en este punto, dependiendo de las articulaciones con el Estado Provincial y Nacional.

La tercera de ellas tiene relación con los servicios locales de transporte, recolección de residuos, servicios de agua de red, limpieza de la vía pública y espacios verdes.

Aquí sí las diferencias intrínsicas dependen del estilo y tipo del gobierno local. Aún en municipios vecinos, con infraestructura similar y recursos similares, hay diferencias notables en las prestaciones.

La readecuación y revisión de los contratos, la eficiencia en la asignación del gasto y el combate contra la corrupción se transforman en el camino adecuado, y aquí sí la acción política diferenciada permitiría logros inmediatos o en el mediano plazo según los casos.

La cuarta cuestión intrínsica de los municipios de la provincia de Buenos Aires tiene relación con las actividades de control.

El funcionamiento del Juzgado de Faltas, las Direcciones de Control Ambiental, Bromatológico, de Inspecciones de Obras, de Control del Tránsito, entre otras dependencias, son parte de la estrategia de gestión a realizar, a partir de la crítica de objetivos y la crítica de tareas, como soporte teórico para reemplazar las actuales estructuras “burocráticas”[1] anquilosadas a través del tiempo.

Dichas “estructuras burocráticas” se encuentran mucho más preocupadas por asegurar el rol sectorial[2] y el aseguramiento del empleo público, su estabilidad y prebendas conseguidas a lo largo de los años, que preocupadas por asegurar el bienestar general, aplicando las normas.

El sistema normativo local, si bien es complejo, redundante y desarticulado, persigue los objetivos del equilibrio general. No se trata entonces de modificar las Ordenanzas y Reglamentos, sino de hacerlas cumplir.

La quinta dimensión intrínsica se refiere a la planificación del Desarrollo. En muchos municipios existen ya Agencias de Desarrollo Local que formulan proyectos estratégicos.

En este punto, mucho se ha escrito, muchas horas de análisis y debate se han producido, pero poco se ha concretado.

Y creo que el déficit en la concreción de proyectos estratégicos desnuda la calidad y cantidad de lideres locales formados y comprometidos con una toma de decisiones acertada y con una gestión consecuente.

Tanto los partidos políticos, OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil), sistema educativo y empresas locales deben formar nuevos liderazgos a la luz de los desafíos actuales que el contexto internacional y nacional requiere.

El déficit en la formación de Líderes se transforma en una consideración clave, dónde poco se ha invertido en el pasado y dónde los resultados de dicha desinversión es notoria en el presente.

Algunas iniciativas en recuperar el tiempo perdido se están realizando tibiamente según los municipios y según los estilos y formaciones de los gobernantes actuales, pero con resultados dispares.

En síntesis, tanto el estructural problema de la coparticipación de impuestos entre los niveles del Estado, como las cinco dimensiones intrínsicas de los gobiernos locales, constituyen a mi entender los principales desafíos de los gobiernos locales de esta región del mundo.




[1] No en el sentido de Max Weber sino en el sentido vulgar del término.

[2] Ver Roles de la Burocracia Pública en “Teoría de la Burocracia Estatal” de Oscar Oszlak, 1986.

28 de septiembre de 2008

Pronto en Gummersbach

A partir del 25 de Octubre tendre la oportunidad de compartir el seminario sobre Política Local y Participación Ciudadana en Gummersbach, Alemania con otros 23 compañeros de todo el mundo. Espero que sirva para aprender e intercambiar.

16 de agosto de 2008

¿La inflación está descontrolada?


No hay peor modelo que un modelo inflacionario. No hay nada peor que sentirse indignado toda vez que uno va a un mercado y ve como día a día los precios aumentan. Nada peor que mirar y hacer las cuentas a cada rato en los hogares para ver como se reasignan los cada vez mas bajos ingresos reales. Nada peor que estar esperando que el sindicato logre una nueva pauta salarial que es apreciada y presentada como un logro, cuando aún ni siquiera percibida en el recibo de sueldo, ya no alcanza para cubrir el reacomodamiento de precios.
Este deterioro agitado, doloroso, y remitente a un presente continuo y sin perspectivas de horizontes y planificación a futuro, corroe las ilusiones de las familias que no tienen otra que acomodarse a una convivencia con un adversario poderoso y del cual no pueden escaparse.
Convivir con inflación permanente y cercana al 25% anual con las historia sobre nuestras espaldas que nos recuerdan otros episodios, ni siquiera nos acomoda racionalmente a estos nuevos valores. En estos valores, el fantasma de la inflación por expectativas vuelve a estar entre nosotros.
Los especuladores esperan agazapados esperando el momento de mayor tensión que sabe que se producirá en algún momento, y así quedarse con una porción mayor de riqueza alcanzada, no por decisiones de mayor productividad del trabajo, de mayor valor agregado generado, sino exclusivamente por acertar a colocar precios mayores a los que realmente debería haber.
Lo pagarán una vez más los consumidores locales, los asalariados, los empleados estatales, los servicios no personales de baja escala, los autoempleados, los pequeños productores.
Los síntomas de este momento que se viene ya están en la cabeza de todos. Las consecuencias pueden solo evitarse si se modifican rápidamente las pautas de la política económica y se considera al combate a la inflación como prioritario por parte del Gobierno Nacional. No habrá tiempo de decisiones racionales si se producen desbordes. El tiempo de tomar correcciones es éste.
Peores aún serán las consecuencias políticas de ingresar en una espiral inflacionaria mayor. Al deterioro económico se le sumarán mayores contradicciones políticas, probablemente anómicas y llevándose a varios dirigentes puestos.
No se construye nada bueno desde la inflación. Cuánto peor estén las cosas, peor será la construcción de alternativas democráticas que mejoren la institucionalidad.
Espero que esta sensación de desaliento que generan estas líneas no se cumplan y que la política económica logre la receta de como seguir creciendo combatiendo la inflación y desactivando expectativas negativas.

13 de agosto de 2008

"Política Municipal y Sociedad Civil”

Agradezco profundamente haber sido seleccionado entre muchos de postulantes de Latinoamérica para participar de esta actividad.
Espero contribuir con los colegas confirmados de otros países en la construcción de conocimiento para la mejor gestión de las políticas públicas. A continuación parte del conceptuoso mail recibido con el listado de participantes seleccionados. Un agradecimiento especial a la Dip. Nac. Patricia Bullrich por la recomendación.

"Los participantes confirmados por Latinoamérica son los siguientes:

Luis CORTES GONZALEZ (Regional / Panama)
Eugenio D´MEDINA LORA (Regional / Peru)
Juan Carlos ZENTELLA GOMEZ (Mexico)
José Dolores MARIN (Guatemala)
Romel DIAZ (Honduras)
Jairo Jaciel RODRIGUEZ (Honduras)
José Manuel BUSTOS (Costa Rica)
María Isabel VISSER FERNANDEZ (Costa Rica)
Diego DE MELO CONTI (Brasilien)
Tamyr MOTA MOURA (Brasilien)
Paulo Gabriel MARTINS DE MOURA (Brasilien)
Marcelo Daniel BUSALACCHI (Argentinien)
Nora Beatriz CUSTODIO (Argentinien)
Andrés RIVEROS OBREGON (Paraguay)
Nilsa SANCHEZ DE FRANCO (Paraguay)

Con muchos saludos y deseos de exitosa participación!

Ursula Schmidt-Liermann

Despacho del Dr. Rüdiger Vincent Graichen
Representante
Fundacion Friedrich Naumann para la Libertad
Friedrich Naumann Stiftung für die Freiheit
Avda. Rivadavia 1829 9°
C1033AAI Buenos Aires - Argentina"

22 de julio de 2008

COMO BAJAR LA INFLACIÓN

El valor de la moneda como institución, como política de Estado
Sin moneda no hay desarrollo. Para crecer en el largo plazo es necesario un medio de pago,
una unidad de cuenta, una reserva de valor, un patrón de pagos diferido (las 4 funciones de la
moneda). ¿Cómo planificar, cómo proyectarse, cómo extender el horizonte temporal, sin
crédito de largo plazo ni denominador común? La inflación destruye cada una de las 4
funciones de la moneda.
El artículo 3 de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina dice: “Es
misión primaria y fundamental del Banco Central preservar el valor de la moneda”.
Por eso es que el Banco Central, la entidad en la que el Congreso delegó su propio mandato
constitucional de regulación de la cantidad de dinero, tiene que estar más allá del calendario
político y pensar en el largo plazo.
Obviamente, ese artículo no está siendo respetado. Bien medida, la inflación en nuestro país
supera el 30% anual. Se busca la estabilidad del dólar en vez del poder adquisitivo del peso;
es de público conocimiento que el BCRA recibe órdenes tanto para el manejo de la política
monetaria como para la ejecución de la política financiera; el presidente del BCRA no cumple
con el requisito de ir al Senado a explicar los desvíos de las metas de inflación. Esto es igual
de grave que lo del INDEC, aunque nadie hable de eso.
Los efectos de la inflación
1. Sobre los que menos tienen (la equidad): Desde fines del 2002 hasta fines del 2004,
mientras el BCRA estaba explícitamente dedicado a cumplir con una meta de
inflación, el valor de la canasta básica creció menos de 3%. Desde entonces ha crecido
casi un 88%. Durante todo el 2007 y lo que va del 2008, la indigencia y la pobreza,
bien medidas, han subido en nuestro país, a pesar de estar ya en niveles elevadísimos.
2. Sobre los indefensos (jubilados y planes sociales): la falta de ajustes que compensen la
inflación para los planes sociales y las jubilaciones ha sido estos años una forma de
financiamiento del sector público absolutamente regresiva.
3. Sobre la clase media (el progreso): con inflación alta la clase media no puede ahorrar.
Por un plazo fijo en un banco le pagan una tasa de interés que es un tercio de lo que le
devora la inflación. Si quiere proteger sus ahorros comprando un bono indexado,
enfrenta el problema de que ese bono ajusta con el índice de inflación Moreno y no
por el verdadero. Tampoco encuentra financiamiento a largo plazo a tasas de interés
fijas en pesos para refaccionar o comprar una vivienda ya que con inflaciones de dos
dígitos el capital se retrae a plazos cortos.
4. Sobre los empresarios (la inversión): al impedir el financiamiento de largo plazo, tan
importante para los proyectos productivos, la inflación limita el potencial de oferta de
la economía en el mediano plazo. Al mismo tiempo, genera en el corto plazo
incertidumbre sobre la evolución de los costos, lo que retrotrae la voluntad de los
empresarios de producir más. El resultado de ambos efectos: más inflación y menor
crecimiento.
Cómo combatir una inflación que bien medida ya supera el 30% anual
La primera medida es reconocer el problema. La inflación de Moreno no es la inflación que
sufren los argentinos. Hay que volver a hacer del INDEC una institución respetable que mida
bien el problema.
Marco político e institucional (credibilidad, para combatir las expectativas de inflación
del 35%)
1. Hay que anunciar un sendero de inflación objetivo para los siguientes 4 años, con
valores descendentes que al final del proceso convergen a un rango de entre el 2% y el
6% anual.
2. Debe haber un compromiso del Estado para la consecución de esa inflación
descendente. El gobierno debe consensuar con empresarios y sindicalistas ese sendero
descendente para que lo tengan en cuenta a la hora de tomar sus decisiones, a fin de
evitar el costo recesivo de expectativas inflacionarias elevadas erradas.
3. Hay que asegurar la independencia de los instrumentos para el Banco Central de la
República Argentina, para que se pueda concentrar así en una política monetaria
consistente con ese sendero de estabilidad. De igual forma, habría que introducir
penalidades para el Directorio de esa institución cuando se registren desvíos respecto a
los objetivos.
Instrumentos (para combatir la inflación real)
Monetarios
• Las tasas reales de interés deben dejar de ser un estímulo para financiar el
consumismo de corto plazo, y dar lugar en cambio a la vuelta del crédito a tasas fijas
nominales en pesos de largo plazo. Esto posibilitará la vuelta del crédito hipotecario y
del financiamiento genuino de proyectos de inversión productivos que por su
naturaleza son de largo plazo.
• La política cambiaria debe dejar su sesgo inflacionario. En los últimos tres años, al
obsesionarse el gobierno con mantener una paridad nominal cuasi fija entre el peso y
el dólar, provocó que, ante la caída del dólar frente a otras monedas, el peso se
depreciara a un ritmo del 11% anual frente a la canasta de monedas con las que
comercia nuestro país.
Fiscales
• Hay que sacarle el sesgo inflacionario a la política fiscal. En los últimos tres años, el
gasto público crece a niveles altísimos, y muy por encima de la recaudación tributaria
que le resta poder adquisitivo al bolsillo de los argentinos (o sea, neta de retenciones).
Esto implica una expansión en la demanda agregada interna equivalente a 1,5 puntos
del PBI. La política fiscal ha sido entonces en estos años pro-cíclica, en lugar de
preservarse para momentos en que el ciclo económico le reclame un rol activo.

17 de julio de 2008

Un freno al tren K

El Vicepresidente de la Nación le puso un freno a muchas cosas en la Argentina. La primera de ellas, es la necesidad de revivir un clima institucional que espero que sea mediante el diálogo y el consenso. La segunda, que más allá de la cuestión de las retenciones móviles que tendrá su tiempo de negociación, el freno al gobierno permite una oxigenación de la política en el país. La tercera, es que CFK tiene en sus manos la posibilidad de oxigenar su gabinete y plantearse un nuevo marco de alianzas para intentar redireccionar el rumbo de la Nación. La cuarta, es que los sectores que pugnaban por intereses espúreos mezclados bajo la adhesión a las propuestas del campo, deberán ser aislados por la dirigencia racional opositora de modo de garantizar un proceso democrático defendiendo la institucionalidad. En quinto lugar, las minorías que rodean a la Presidenta y al marido, deberán volver a ocupar lugares menos preponderantes en las decisiones del Estado y permitir un nuevo marco institucional más sólido para transformar en fortaleza está debilidad coyuntural.
Esto es lo primero que se me ocurre sin haber analizado mucho y luego de apenas 1 hora de la votación en el Senado, por cierto sorpresiva e inesperada.

4 de julio de 2008

Otra oportunidad que se pierde y van...........


El endeudamiento externo del país, la imposibilidad de desinflar expectativas inflacionarias, la crisis energética profunda que no se nota en los hogares pero que padece la industria, los precios relativos de los servicios mantenidos a fuerza de subsidios en algunos casos de dudosa tramitación, el funcionamiento pésimo, guardado en segundo plano por el conflicto del campo, de los servicios públicos, de la educación, de la salud pública, de la justicia y, por supuesto, la prolongada crisis en la seguridad pública, quedarán mas expuestos que nunca en el próximo semestre.
Pero la peor oportunidad perdida es que el sistema político no logra comprender la responsabilidad que le cabe en una sociedad compleja y atomizada como la nuestra.
Se percibe uno de los peores problemas que una democracia joven como la nuestra padece a menudo y tiene que ver con la pérdida de credibilidad.
Nada de lo que haga el gobierno de ahora en más va a resultar creíble para por lo menos 2/3 de la población. Tampoco resultará facil construir una alternativa de poder desde la oposición que genere mística y expectativas para las próximas elecciones.
Quedar expuesto como lo ha hecho el gobierno, a solo 6 meses de haber asumido, resulta un tanto preocupante debido a la magnitud de los dichos y de los hechos. La falta de mesura en la construcción de poder, la manera despiadada y encaprichada de formular la agenda de los problemas publicos y el estilo adolescente de mostrarse ante la opinión pública, obligará a los actores sociales y económicos a actuar en un presente contínuo, dónde la regla será "hagamos caja como sea y aprovechemos las oportunidades desempolvando las formas más viles del capitalismo salvaje".
Esta regla genera anomia. No genera mística por el porvenir.
El resultado final está cantado. Aumenta la brecha entre ricos y pobres. Violencia por doquier física y verbal. Otra oportunidad histórica perdica.
¿Desde dónde se reconstruirá el tejido social dañado?.
¿Habrá un sacudón en el sistema político argentino capaz de torcer la tendencia?
Vienen semanas claves para develar estas preguntas, por supuesto que siempre uno desea la racionalidad y la inteligencia en el ejercicio de los liderazgos para responder en forma positiva a las mismas, pero.......

2 de julio de 2008

Democracia y Distribución del Ingreso


El conflicto con el campo nos deja un saldo positivo en el debate sobre las políticas públicas en la Argentina. Primero porque se puso en agenda el nivel de la intervención del Estado en la economía, la inclusión social y la independencia de los poderes del Estado. Segundo, porque resulta novedoso el marco político y los nuevos y viejos actores que entraron en escena después de años de inactividad pública.
Esto no quiere decir que el conflicto con el campo vaya a resolverse, ni mucho menos. Sí aparece como nítido que el debate que se realiza y las relaciones de poder que se manifiestan, constituyen un punto de partida para una sociedad mas movilizada que ha desempolvado debates estratégicos luego de años de jugar a esconder la cabeza debajo de la tierra.
Es probable que más allá del resultado obtenido en esta negociación que se acerca a los 4 meses de alta conflictividad, comience a prepararse una agenda pública que, con el mismo nivel de actividad política, incluya la discusión sobre la inflación, la energía, la coparticipación de impuestos y la gobernabilidad democrática.
Amplios sectores de opinión de la sociedad se vieron involucrados con la problemática del campo y sus derivados. Se ha entrado en escena, y resultará muy dificil salirse después de haber comprendido que la política y la economía mantienen una interdependencia que había sido un dato olvidado por muchos.
Las crisis anteriores padecidas siempre tuvieron para el imaginario colectivo una raíz económica. Esta vez no. Nació desde variables macroeconómicas estables y producto de la impericia de funcionarios que no alcanzaron a medir las probables derivaciones del conflicto.
En definitiva, aunque parezca un retroceso lo sucedido, estimo que por el contrario se ha dado un paso muy importante en función de la pelea de fondo que es la reconstrucción y tipo de nivel de intervención del Estado, para que lo hace y bajo que marco democrático.
Esto recién empieza.

18 de junio de 2008

Lo positivo de estos 100 días (lo negativo está a la luz)

1. Se recuperó un espacio de debate político en la sociedad. La amnesia de estos últimos años, hacía que fueramos sólo interpelados como consumidores. Cada uno recluído en su mínima realidad, consumiendo, cosa que está bien pero es incompleta. Somos ciudadanos y esto nos obliga a participar en temas públicos. Ya sea mediante la participación activa, o como observadores de la realidad, todos hemos aprendido sobre temas y cuestiones que trascienden las realidades individuales. En cada hogar, con mayor o menor información, con mayor o menor nivel de análisis y dedicación, se discutió el tema del campo. A favor, en contra o en el medio. Pero volver a recuperar el papel de la política, de las cuestiones gremiales, de las cuestiones sectoriales, no deja de ser una novedad.
2. La oposición política dio un paso para comprender que es imprescindible unificar discursos, mantener variantes y liderazgos, pero confluir en coincidencias. Veremos en los próximos días si este nuevo dato es sólo coyuntural, o bien se trata de una construcción de alternativa para gobernar en el post K.
3. Se pusieron en debate: La cuestión de la Democracia como valor, el camino del crecimiento y la distribución del ingreso. Las formas y los contenidos por primera vez quedaron simbólicamente unificados. Podrá ser sólo una ilusión de coyuntura, pero hacía años que estas cosas no ocurrían. Ahora viene el camino de LA POLITICA y ojalá que no vuelva a ser mala palabra en la Argentina, más allá de los políticos.
4. Nacen nuevos dirigentes y nuevas generaciones de jóvenes preocupados por la construcción de cuestiones públicas. Era visible en los piquetes, en los cacerolazos, incluso en los defensores del modelo, como los jóvenes marcaron las tiempos. Toda una novedad después de años de dinosaurios.

1 de junio de 2008

La brecha aumenta con la inflación.

Es muy dificil revisar técnicamente lo que ocurre con la distribución del ingreso debido a la manipulación que sufre el INDEC en la Argentina. Se debe recurrir a opiniones y estudios privados que muestran otra cara totalmente diferente de los índices oficiales. A continuación alunos renglones de lo publicado por www.criticadigital.com.ar del domingo 01/06/2008

INVESTIGACION: J L / LUCIANA GEUNA/ JESICA BOSSI

El 10% más rico de los argentinos gana 30 veces más que el 10% más pobre, según la última medición oficial disponible, de diciembre de 2007. Algo positivo: es nueve puntos menos que en 2003, después de la devaluación. Algo negativo: la brecha era menor durante el menemismo.


–Para los que están en la parte más elevada de la pirámide, la renta se distribuye en $2.201 por mes, reciben el 35,2% total de los ingresos. Los que están en la lona se sostienen con $73 por mes, el 1,2% de la torta. Eso es lo que le toca a cada miembro de un hogar por el dinero que se distribuye en el núcleo familiar.


• El coeficiente Gini, que mide el nivel de desigualdad existente en una sociedad, señala más injusticia a medida que se acerca al número 1, y mayor equidad cuando se acerca al número 0. Hoy es de 0,49, casi tan grande como durante la segunda mitad de la década del noventa. “La desigualdad –le dijo Leonardo Gasparini, director del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad Nacional de La Plata a Crítica de la Argentina– cayó sólo lo suficiente para recobrar lo perdido durante la crisis, pero no más. Esto el Gobierno lo sabe y prefiere comunicar los logros más evidentes en términos de producto y de empleo.”


• Un trabajo titulado Crecimiento y Distribución 2003-2007, publicado por el Instituto de Estudios y Formación de la CTA, analiza cómo se distribuyó el crecimiento de los últimos cinco años. Allí Claudio Lozano, Ana Rameri y Tomás Raffo afirman que “el 40% de la población con ingresos más bajos se apropió sólo del 12,8% de los ingresos generados. Dicho de otro modo: de cada 100 pesos generados por el proceso de crecimiento económico, el 30% más rico se apropió de 62,5% y el 37,5% restante fue repartido por el 70% de la población”.


• Si se lo analiza desde la denominada “distribución funcional del ingreso”, que indica cuánto de lo producido por la economía va a los trabajadores, la participación de los asalariados ni siquiera ha vuelto a la de 2002. Era, según la Dirección de Cuentas Nacionales del INDEC, del 44,7% en 1993, bajó al 34,6% en 2002 y es actualmente del 41,3%.

21 de mayo de 2008

Los ciudadanos de Campana son talentosos.

No cabe duda que tenemos ilustres técnicos y profesionales trabajando en Campana. La ciudad debe sentirse orgullosa por contar con vitales recursos volcados a la innovación permanente en cada uno de los puestos de trabajo de las distintas organizaciones instaladas en la región.

Es el mayor valor de Campana. Incluso desde la perspectiva económica. Talentosos jóvenes que vuelcan diariamente sus conocimientos en los ámbitos laborales, despejando toda duda acerca de la importancia estratégica que ha tomado nuestra ciudad.

Todas las cifras sobre la productividad del trabajo local dan por encima de la media del país, e incluso por sobre la media de otros países. Son importantísimos los comentarios sobre cómo nuestros técnicos se destacan, cuando recorren otras filiales en otros lugares del país y del mundo.

La circulación permanente de información técnica y comercial de alto contenido, con valor agregado fruto de la experiencia y del conocimiento, son las principales variables que se toman en cuenta al momento de decidir por Campana, como un lugar estratégico en el planeta.

Ni el alto valor del metro cuadrado de la tierra, ni los costos de la construcción, ni los sueldos y salarios que se deben pagar en el sector privado, constituyen barreras infranqueables al momento de decidir una radicación de un emprendimiento importante.

Debemos sentirnos orgullosos de participar de una ciudad que cuenta con semejante valor estratégico.

La pregunta es:
¿Cómo es posible que tanto talento, tanto valor agregado en la producción de bienes y servicios, tanta riqueza generada producto del conocimiento, no esté generando una equivalente calidad en las políticas públicas?

El Estado, a nivel local, ha sido proclive a permitir y fomentar que la ciudad logre la incorporación de capital, la formación intensiva y la creación de riqueza. Por cierto que se ha transformado en un actor protagónico y ha acompañado el proceso.

Pero sin embargo, no ha podido capitalizar suficientemente toda la contribución aportada. No hay un correlato entre la importancia de producir con altísimo valor para el resto del país y para el mundo, con las políticas de desarrollo local.

Una de las explicaciones y no la única, se relaciona directamente con sostener radicaciones e inversiones sin la percepción de las correspondientes Tasas Municipales y que priva a la población de mejores sueldos públicos, mejores servicios y mejores obras de infraestructura.

Para ejemplo vale pensar que sólo la Central Termoeléctrica invirtió hasta ahora cerca de $1.300.000.000.- y el municipio solo percibió hasta ahora apenas 500.000.- y por única vez. Si fuera el único caso y una excepción, vaya y pase. Pero son todas así.

Para colmo, tener que soportar el discurso de un rehén anodino de este sistema perverso de acumulación, prometiendo obras provinciales que llegan muy tarde y con calidad discutible, ya resulta poco creíble aunque aún las encuestas no lo verifiquen. Su magnífica capacidad de flotación alienta esperanzas, en un terreno minado, con un déficit cercano a los 8000 millones de pesos. Con servicios educativos, de salud, de seguridad, de infraestructura, entre otros, de pésima calidad y culpando siempre a sus antecesores. Todos ellos del mismo signo. Pero sin embargo sigue prometiendo y prometiendo.

Es entendible además, que el gobierno local se encuentre limitado en la capacidad de negociación y los ciudadanos podrán juzgar los motivos de tales limitaciones, aunque no justifica a mi entender un alineamiento tan directo y sencillo.

Si lo peor de la crisis ya pasó, también ya es hora de encarar políticas de Estado para transformar las ventajas competitivas y el crecimiento operado, en verdaderas estrategias de desarrollo y distribución del ingreso.

Propuse la creación de una comisión desde el Concejo Deliberante para modificar las normativas al respecto, pero lamentablemente la inercia o el temor al debate democrático, priva a la ciudad de discutir políticas de mediano y largo plazo para la transformación de la ciudad. Espero que por ahora nomás, porque se que hay concejales que están dispuestos a hacerlo.

Tanto valor agregado, tanta riqueza producida en la ciudad, tanta innovación e inteligencia aplicada, no tiene un correlato con varios servicios deficientes que aún tenemos en el territorio. Esperamos poder participar de un debate profundo sobre el futuro, no para imponer nuestras razones, sino para mejorar las políticas.

13 de mayo de 2008

Problemas de credibilidad. Quién cree en los índices de pobreza e indigencia?


Según www.criticadigital.com.ar como es el relato que sigue tomado de dicho portal del día martes 13 de en Mayo, la pobreza y la indigencia habrían descendido como consecuencia de aplicar el índice del INDEK.
Con cuarenta días de retraso frente a lo que establecía el calendario oficial, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que la pobreza bajó de 23,4 a 20,7% durante el semestre octubre-marzo. La cifra favorable será difundida por el organismo estadístico el 22 de mayo, tres días antes del relanzamiento de la gestión. La primera mandataria intentó poner fin a una polémica desatada por estimaciones privadas y de distintos organismos que aseguraban que en 2007 la pobreza quebró la tendencia a la baja y aumentó al 30% de la población. La diferencia con la medición oficial representa tres millones de pobres más.

Durante un acto en Casa de Gobierno, Cristina Fernández adelantó que la pobreza se ubicó en 20,7% y la indigencia en 6% durante los seis meses comprendidos entre octubre de 2007 y marzo de 2008. El período de la muestra sorprendió, ya que es una medición que habitualmente se realiza en dos semestres, enero-junio y julio-diciembre. La última cifra conocida, de la primera mitad de 2007, daba una pobreza de 23,4% y una indigencia de 8,2 por ciento.


El texto en negrita da cuenta de la imposibilidad de asegurar cuál es la pobreza y la indigencia que realmente tiene la Argentina. Haber perdido la credibilidad en los organismos oficiales se ha transformado en una situación que deprecia al país y lo ubica en el concierto de naciones muy poco serias, dónde todo lo que se diga en términos oficiales despierta sospecha.

8 de mayo de 2008

La culpa es del Otro. Tato Bores.


La culpa de todo la tiene el ministro de Economí¬a, dijo uno. ¡No señor!, dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores. ¡Mentiras!, dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto. ¡Falso!, dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita. Pero, ¡por favor…!, dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas publicas. La culpa de todo la tienen los de la patria financiera. ¡Calumnias!, dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos, que no tienen moral. ¡Se equivoca!, dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba “Haga su propio curro” pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia, que hace aumentar el gasto público. ¡No es cierto!, dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los políticos, que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos. ¡Eso es pura maldad!, dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra, que no nos dejaron nada. ¡Patrañas!, dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas. ¡Perversos!, dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista. ¡Verso!, dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas. ¡Malvados!, dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros, juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen los judíos. ¡Racistas!, dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas, que siempre se meten en lo que no les importa. ¡Blasfemia!, dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote. La culpa de todo la tienen los científicos, que creen en el Big Bang y no en Dios. ¡Error!, dijo un cientí¬fico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo, con menos ruido y mucho más barata. La culpa de todo la tienen los padres, que no educan a sus hijos. ¡Infamia!, dijo un padre mientras trataba de recordar cuántos hijos tenía exactamente. La culpa de todo la tienen los ladrones, que no nos dejan vivir. ¡Me ofenden!, dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tienen los policías, que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante. ¡Minga!, dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia, que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra. ¡Desacato!, dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares, que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria. ¡Negativo!, dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo. ¡Ustedes están del coco!, dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los ancianos, por dejarnos el país que nos dejaron. ¡Embusteros!, dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial. La culpa de todo la tienen los periodistas, porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios. ¡Censura!, dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día. La culpa de todo la tiene el imperialismo. ¡Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos, que nos permitieron llevarnos hasta el gato). ¡Infundios!, dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya. ¡Ridículo!, dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto. ¡Cobardes!, dijo Montoto, que de esto también sabí¬a un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos, por escribir idioteces. ¡Paren la mano!, dije yo mientras me protegí¬a detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro. ¡El Otro siempre tiene la culpa! ¡Eso, eso!, exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro. Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos, no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro…! Así que mis queridos chichipíos, la neurona atenta, vermouth con papas fritas y ¡GOOD SHOW!!!…

3 de mayo de 2008

Mas rápido que el Tren Bala


La agenda pública de nuestro país no para de darnos sorpresas. A los conflictos de difícil resolución como los que transitan diariamente por las oficinas públicas, por la cabeza y los discursos políticos de oficialistas y opositores, por el debate en el seno de las familias, por los medios gráficos, radiales y televisivos en cada rincón de la Argentina, tenemos que agregarle uno nuevo: El Tren Bala.

Parecía suficiente ya con la Inflación, con el humo, con el conflicto del campo, con las amenazas a los que claman por justicia, con la inseguridad omnipresente sobre la propiedad de las personas que apenas se distrae o se relaja recibe un incidente sobre su cartera, su vivienda o su automóvil. Con la agenda escondida e inclonclusa sobre el presente y el futuro de la Educación en todos los niveles, con el reclamo sereno y constante de los agentes de la salud pública, con la desolación de los jubilados ante una góndola de supermercado.

Parecía suficiente el estado de crispación de una sociedad que se mira preocupada en el espejo del pasado reciente desde dónde venimos, y que se había olvidado por unos años de la desolación del desempleo y la miseria.

Parecía suficiente pero no. Ahora llega el Tren Bala. En el momento más inoportuno, en el momento dónde todo merece un camino de serenidad, de sensatez, de prudencia.

El viernes pasado dando clases a casi 100 chicos entre 18 y 25 años comprendí la sensación general de repudio, que con solo nombrar el Tren Bala, representa en un segmento de la sociedad que necesita el tren común o el colectivo. Que padecen diariamente el atropello de transportarse como sardinas en latas que en vez de aceite están llenas de monóxido de carbono.

El Tren Bala, que además de sospechado y denunciado por presuntos hechos graves de corrupción, está llevando al gobierno a una menemización asombrosa.

Recolecté opiniones de otros segmentos de la sociedad. Le pregunté a jubilados, a obreros industriales, a vecinas del barrio, a empleados administrativos. No escuché una sola opinión favorable. Ni siquiera de los permanentes difusores de las bondades del gobierno. Ni los cristinistas, ni los pingüinos de pura cepa de la primera, la segunda y la tercera hora pueden sentirse cómodos con la defensa del Tren Bala. Seguro que van a salir cuando reciban las órdenes de echarle la culpa a algún sector golpista que se opone al ingreso en Tren Bala al primer mundo.

Pero de igual modo, esta nueva agenda nacional nos vuelve a poner en el tapete del debate necesario y ya impostergable entre Crecimiento o Desarrollo.

¿No es más pertinente realizar una profunda transformación de los trenes existentes?
¿No es más pertinente realizar un ambicioso plan de viviendas?
¿No es más pertinente realizar un plan de ingreso ciudadano para terminar con la indigencia en la Argentina?
¿No es más pertinente ampliar la red vial nacional?
Preguntas sobre distintas prioridades por sobre la del Tren Bala seguro que habrá muchas. Por cada área de acción pública habrá seguro ambiciosos proyectos y programas que quedarán escondidos, minimizados, tirados a la basura.

¿En Campana ocurre lo mismo?

En nuestra ciudad se exime de pagar a la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano en casi $5.000.000.-, sin contar otras tasas.
Se inaugura el complejo de country y hotelería de primer nivel, que no solo que no paga las tasas municipales eludiendo varios millones de pesos, sino que hasta una concejal del oficialismo tuvo que solicitarle que nombre en sus publicidades que el mismo está ubicado en Campana.
Se inaugura una planta en el parque industrial que no paga sus tasas y que además “lograron” que la provincia de Buenos Aires les de la aptitud ambiental.

Crecer de este modo requiere de una profunda revisión. Tenemos que debatir quién paga más y quien paga menos impuestos. Tenemos que asegurar que cada nuevo emprendimiento industrial y/o comercial que se instala en Campana nos asegure más cloacas, mas pavimento, más servicios. ¿O acaso nos estará agarrando el síndrome del Tren Bala?.

13 de abril de 2008

Diario Perfil del 13 de Abril. Central Termoeléctrica.

El diario Perfil del Domingo 13 de Abril de 2008, en su suplemento El Observador, publicó lo que está ocurriendo con la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano de la ciudad de Campana. Este hecho había sido puesto en consideración de la agenda pública por los Concejales del Frente por Campana en la Sesión Extraordinaria solicitada a mediados de Febrero. Ver www.perfil.com

9 de abril de 2008

Formulación de Proyectos en el Rojas de la UBA

El lunes pasado comenzó una nueva edición del curso sobre Formulación de Proyectos de Inversión para pequeños emprendimientos. Como siempre una alegría recibir a los nuevos alumnos y espero que encuentren las herramientas que buscan para la realización de sus proyectos.

2 de abril de 2008

El 4 de Abril este blog cumple 1 año


En dos días este blog cumple su primer año de vida con 7739 visitas hasta la fecha, según marca el registro de la empresa www.estadisticasgratis.com
Gracias a todos los que han recurrido a este sitio para compartir las opiniones que aquí se expresan.

28 de marzo de 2008

Gesto, Gestión, Gesticulación y Gestación


C. B. Macpherson (1911-1987, Titular de Teoría Política de la Universidad de Toronto) en un viejo trabajo sobre “La Democracia Liberal y su Epoca”, explicaba el funcionamiento del modelo de Democracia como Equilibrio haciendo un paralelo entre el mercado y la política, reducida esta última a que los ciudadanos elijan entre opciones cada vez más pensadas en términos de marca y “posicionamiento” tal como lo hacen las empresas, y menos sobre propuestas de gestión y transformación.
Los candidatos son “productos”, cuyo “precio” varía de acuerdo a como son presentados en envases publicitarios, mediáticos, preocupados por la imagen y por estar en la “plaza” en el mejor estante y en todos los lugares dónde el votante pueda verlo para garantizar la “promoción”.
Producto, Precio, Plaza, Promoción y Posicionamiento -las “p” más famosas del marketing-, se mezclan de modo tal, que el votante haciendo uso de su libertad de opción los unge para ejercer la representación en algún cargo en el Estado.
Esta patética reducción de la política, de la democracia y de los problemas públicos, tiene muchas veces complicidad entre los “consumidores”, ciudadanos despreocupados por los problemas del conjunto y envueltos en sus mínimas realidades cotidianas.
Si la televisión, la radio y los medios gráficos, inmersos en una tremenda e inescrupulosa carrera por el rating, que es lo mismo que decir “por las más jugosas pautas publicitarias”, no dan cuenta de los problemas que nos aquejan y no exigen mayores precisiones acerca de las problemáticas comunes de los ciudadanos, esos problemas lisa y llanamente no existen.
Mejor dicho, existen cuando se los instala por algún interés específico o cuando pasan hechos que irremediablemente deben tener cobertura periodística. Así entonces la agenda pública, la marcan las encuestas y los estudios de mercado que desviven a los políticos para estar siempre en “la cresta de la ola”.
Un candidato a presidente de la Nación reclama e induce a los “consumidores” votantes a pensar que el producto de mayor aceptación en el mercado hace muchos “gestos” y poca “gestión”. Otros se preocupan por la sola “gesticulación” para las filmadoras y los flashes de las modernas cámaras digitales.
Son pocos, muchos menos, los que piensan en “gestación” de ideas y proyectos alternativos para una sociedad cada vez más desigual y cada vez más compleja. Por suerte existen, no están de moda todavía, pero lo estarán.
Algún lector inteligente dirá que, siguiendo este mismo planteo, ello ocurre porque no tienen chances de ser ungidos con el voto y por lo tanto existe más preocupación por la ideología, los valores y los proyectos, y por eso funciona mejor la “gestación” que la loca e histérica carrera por el posicionamiento en el mercado político.
De cualquier modo que fuera, es extremadamente peligroso que cada vez más seamos interpelados como “consumidores” de productos y no como ciudadanos partícipes de la construcción democrática. Pensar, debatir ideas, consensuar proyectos y construir mayores espacios de equidad nos acerca a otro modelo de Democracia. No ya la que imaginaba John Stuart Mill, presente aún sin quererlo en algunos discursos principistas, sino aquella que hace que los “consumidores” se sientan ciudadanos plenos y ejerzan sus derechos a la participación en las decisiones colectivas.
Una encuesta reciente en la ciudad de Campana realizada por mi equipo, que según otros datos públicos disponibles puede extrapolarse a casi todos los rincones del país, muestra que los jóvenes de entre 18 y 25 años no solo no tienen “ni idea” (tal como lo expresan en su modismo habitual) de las cuestiones políticas básicas, sino que no les interesa en lo más mínimo.
No presentar interés, ni mínimo, por las cuestiones políticas básicas profundiza aún más la brecha entre los que piensan en “gestación” y entre los que solo piensan en “gestos” o en la mera “gesticulación” ante las cámaras.
Habrá seguro alguna nueva ola que pondrá de moda en los jóvenes: Estudiar, leer, producir expresiones artísticas, debatir en los bares y llenar los espacios con militancia por una sociedad más justa. Necesitamos esa ola de participación plena de los jóvenes. Son ellos los únicos que están en condiciones de hacernos desempolvar las telarañas del pensamiento y de la comodidad de ver la realidad por la tv.

27 de marzo de 2008

“El Gobierno Nacional debe llamar al diálogo urgente por el conflicto del campo”.

Los concejales del Frente por Campana queremos dejar sentada nuestra posición política con respecto al conflicto con el campo y las derivaciones que el mismo tomó con el transcurso de los días.
En primer lugar, es importante dejar en claro que nos parece un absurdo en la Argentina de hoy, desconocer la realidad diversa que tiene nuestro campo no sólo en magnitudes de los mismos, sino también en cuanto a la diversidad de sus productos y el aporte que cada uno de ellos realiza sobre la cadena de valor y su contribución al crecimiento y desarrollo de la economía.

Esto indica que, elevar el porcentaje de retenciones tal como se ha hecho, castiga mucho más a los propietarios de establecimientos rurales con explotaciones pequeñas y/o familiares a lo largo y a lo ancho del país.

No pasa por discutir el tamaño de los mismos debido a que no es lo mismo poseer 200 has. en regiones productivas de la pampa húmeda que la misma cantidad en zonas abnegadas o de baja productividad. Medir por cantidad de hectáreas es un mal planteo del problema, ni mucho menos no distinguir entre tipo y características de la explotación, tanto pecuarias como agrícolas.

Asimismo es importante dejar claro que para una política de redistribución del ingreso es necesario que contribuyan más los que más ganan, y existen innumerables muy buenos negocios que crecieron en forma importante en los últimos años y muchos de ellos al amparo y protección del gobierno nacional. La pesca es un ejemplo de esto –y hay muchos- que sin embargo parece ser un sector con vinculaciones fuertes, que tienen vía libre para funcionar y contribuir proporcionalmente menos que lo que se le pretende exigir al sector agropecuario.

Por otra parte, la ausencia de un plan efectivo de distribución del ingreso y de políticas sociales universales que garanticen la igualdad de oportunidades, la no coparticipación de recursos por retenciones con las provincias y municipios, mas grave aún torna la situación en términos de imaginar que subyace una falsedad en el discurso oficial.

Es debido a esta ausencia en el debate público que el paro se transformó en masivo y logró adhesiones fuertes en casi todas las ciudades del país.
Otro capítulo aparte, surge luego de las declaraciones arbitrarias de la sra. Presidenta de la Nación, tanto las de días pasados que provocó una especial irritación en la sociedad, como las realizadas el día Jueves 27 de Marzo dónde en vez de llamar a la reflexión y la negociación, intentó defender las medidas tomadas logrando dividir en dos a la sociedad.

La democracia se fortalece con más democracia, sin censura ni autocensura, sin verborragia y sin engaño al conjunto colectivo.

Enojarse con el periodismo independiente, con los ciudadanos que piensan distinto, con las organizaciones o sectores que manifiestan puntos de vista diferentes a los oficiales, nos parece que es llevar al país a una confrontación innecesaria y que debe cesar de inmediato.

Prolongar el conflicto y confrontar de este modo ya está reflejando dificultades en los comercios que no tienen mercaderías, en las empresas de Campana que no consiguen insumos para continuar su producción, entre otros problemas colaterales que los vamos a padecer todos.

Por eso desde el Frente por Campana queremos llamar a la reflexión a los responsables del conflicto y especialmente al Gobierno Nacional, quien tiene la obligación de gobernar para todos y convocar sin condicionamientos, tomando nota de los mensajes que da la gente en la calle y llamando a una concertación urgente para revisar las medidas adoptadas e ir en busca de paz y equilibrio en las cargas públicas.

19 de marzo de 2008

Se Inauguró la Central Termoeléctrica de Campana. De Vido a esto surgen los comentarios que siguen.


(Foto de la Autentica Defensa)

Finalmente se inauguró la primera etapa de la Central Termoeléctrica de la ciudad de Campana sin ninguna de las previsiones y observaciones que realizamos en el recinto del Honorable Concejo Deliberante en la sesión extraordinaria solicitada. Se utiliza agua de las napas del puelche y del hipopuelche sin ningún control del ADA, mientras que la obra del acueducto recién estará para el mes de marzo de 2009, dónde sí se podrá contar con agua del río Paraná.
También quedó claro que se utilizará fuel oil en ausencia de gas que sería provisto por una empresa local que no está debidamente habilitada, dónde no se sabe a ciencia cierta quienes son los verdaderos dueños.
Tampoco se sabe como será la logística de funcionamiento de la cantidad enorme de camiones que llevarán combustible. De la Estación del Monitoreo del Aire comprometida, Bien Gracias!!!!.
En fin, queridos argentinos en la foto se ve con claridad el modelo de crecimiento que pretende llevarse a cabo en nuestro país y dónde nuestra ciudad es parte fundamental.
La teoría del mal menor es la que sustenta a este modelo. Hagamos una Central que no sabemos cuanto costó, pero si sabemos quien la termina pagando. Hagamos daños irreparables al ambiente. Pero hagamoslo en 11 meses, que fue lo que duró este proyecto para la puesta en marcha de la primera etapa a ciclo simple.
Ahhhh, me olvidaba, tampoco se sabe si pagarán la tasa por Inspección de Seguridad e Higiene ni la contribución al capital social......¿A quién le importan estas pequeñeces???.

12 de marzo de 2008

Mi Primer Empleo, Mi Primer Negocio


Durante 5 años consecutivos desarrollamos con mi equipo de trabajo una experiencia de inclusión socioproductiva por demás de interesante en la ciudad de Campana, pcia de Buenos Aires y tambien en San Martín, Chaco.
El programa en base a Talleres participativos, asistencia técnica y tutorías tenía como beneficiarios a jovenes desocupados de entre 18 a 25 años que no hayan tenido experiencia en empleos en relación de dependencia, ni en creación de emprendimientos personales y/o familiares.
Este trabajo documentado y evaluado lo realizamos desde la Universidad Nacional de Luján en la primera etapa. Luego se sumo el auspicio de Tanaris/Siderca en el marco del Plan Alentar y otras instituciones. En el caso del Chaco, el trabajo estuvo en el marco del convenio con la Municipalidad de General San Martin y el Ministerio de Desarrollo Social.
Este tipo de iniciativas logran verdaderos objetivos de inclusión de jóvenes desocupados, máxime cuando se trata de la población objetivo con mas expectativas para el desarrollo laboral y la que menos oportunidades tiene.

14 de febrero de 2008

Inflación III. Letanía larga y aburrida.


Cómo muchos de ustedes suelo ir en forma frecuente al Hipermercado -y dejando en claro de antemano que otros muchos hace años que ni siquiera pueden ir-, en busca de alimentos y demás artículos de distintos rubros que componen la llamada canasta familiar.

Cómo muchos de ustedes veo el incesante incremento de los precios que horrorizan al más pintado y que generan una angustia formidable.

Reprimida la bronca casi siempre debido a que las pobres cajeras, que tienen un trabajo muy honroso pero ciertamente alienante, no tienen ni remotamente nada que ver en todo esto, aunque son las únicas que uno ve y puede intercambiar algún comentario casi siempre con una mirada cómplice, pero atenta a que no la capten las cámaras de circuito cerrado. Ni opinar pueden.

La inflación es el tema central de la agenda en la Argentina. Degrada, angustia a todos y encima genera lo peor en una Democracia que es la Autocensura ya que el pasado reciente aún abierto nos extorsiona.

Parece que si uno reclama por esto, tiene que estar asociado a otros modelos anteriores, o es agente encubierto del FMI o desea que se deje de crecer al 9% en términos de PBI.

Nada de esto, ni por asomo, es lo que pienso. Lo que pienso sí, es que no hay que dejar que la autocensura crezca y sigamos planteando que el discurso contra la inflación es políticamente incorrecto. Todo lo contrario.

¿Se darán cuenta los responsables de combatirla, que la inflación es el peor flagelo de la sociedad?.

¿Se darán cuenta que por más que maten al cartero y cambien la información de las cartas (léase INDEC por si lo agarré desprevenido), no solucionan nada?

¿Se darán cuenta que la distribución del ingreso es cada vez más inequitativa cuando hay inflación?.

¿Se darán cuenta que por más que se inunden los diarios y la tv con buenas noticias “progres” permitir una inflación tan alta es reaccionario?

¿Se darán cuenta que si Keynes se despertara de la tumba se volvería a meter solo y horrorizado?.

¿Se darán cuenta que con una inflación tan alta en vez de una Democracia Plural y Participativa estamos generando una Autocracia con perdedores más desprotegidos y más dependientes de las prebendas?.

¿Se darán cuenta que cuando se acomoden los precios de los servicios como la luz, el gas, el transporte, los impuestos y tasas, entre otros precios relativos que aún todavía no se pusieron a tono con la devaluación, tendremos dificultades crecientes?.

¿Se darán cuenta que sólo los sindicatos poderosos pueden lograr amortiguar los efectos de la inflación a partir del reclamo de salarios, pero que sólo representan a la mitad de los trabajadores argentinos?

¿Se darán cuenta que la mitad de los argentinos trabaja en actividades informales bajo patrón o como autoempleado y que no puede acomodar sus ingresos al ritmo de la inflación?

¿Se darán cuenta que la mayoría de los países del planeta, fundamentalmente los que aseguran un mayor bienestar a la población tienen inflación de un tercio en comparación con la nuestra?.

En fin, solo algunas preguntas como una letanía que solo podrá atenuarse cuando el problema desaparezca. Quien deba oír que oiga.

11 de febrero de 2008

Inflación II


Hace pocos días visitamos la Central Termoeléctrica "Manuel Belgrano" de la ciudad de Campana próxima a iniciar sus actividades. Independientemente de las custiones ambientales, especialmente la toma de agua de las napas del puelche y la ausencia de gas natural en cantidad suficiente que obligará a la misma a proveerse y "quemar" combustibles líquidos en cantidades abismales, la pregunta que surge con motivo de esta serie de reflexiones acerca de la inflación se relaciona con la energía y las tarifas que aún no han sido modificadas. La Central Termoelectrética trabajará en forma subsidiada, sin vistas de mediano plazo. Un negocio que no cierra en el presente, pero que lo harán cerrar a la fuerza porque como todo el mundo sabe "no hay energía" y eso es prioritario para sostener el crecimiento.
Si estamos alrededor de un 20/25% de inflación real, debido a que como es De Vido, no tenemos un INDEC razonable que informe con credibilidad, todavía subyacen precios relativos en la economía que no han sido modificados. Uno de ellos es el de la energía cuyo traslado a precios será inexorable.
No se acomodaron los precios del Agua, del Gas, de la Energía Eléctrica, del Transporte, de la Educación, de la Salud, entre otros. Al menos no se acomodaron en relación con la inflación acumulada. Tampoco lo hicieron las Tasas Municipales ni los impuestos provinciales que cada vez más dependen del auxilio del Tesoro Nacional para cerrar sus cuentas y sin reajustes de salarios acordes. Hoy la media de los empleados públicos municipales en la mayoría de las pcias. está en los límites de la línea de pobreza del INDEC. Ni hablar si lo comparamos con los datos de la economía real.
El reajuste de estos tópicos que llegará tarde o temprano repercutirá inexorablemente sobre los precios internos con serios riesgos de desbordes inflacionarios por encima de las previsiones.
Las preguntas siguen siendo la mismas ¿Solo competitividad por manejo del Tipo de Cambio? ¿Sólo control social de precios matando "al cartero" que trae malas noticias?
¿Seguir subsidiando a troche y moche pra garantizar un capitalismo de amigos?.
Lamentablemente ya pasó en la historia reciente. Los precios relativos que no están ajustados a la competitividad real terminan generando ollas a presión con consecuencias peores que las que se quieren evitar.

28 de enero de 2008

La inflación, el peor flagelo


La inflación es el peor flagelo que puede tener una sociedad desigual y con una distribución del ingreso por demás de regresiva. Cada punto de inflación repercute en forma diferente según los ingresos de las familias debido a, entre otras cosas, que subyacen precios relativos de bienes y servicios que aún mantienen distorsiones de precios relativos, cuya desigualdad sobre el reacomodamiento de precios e ingresos por salarios tiene efectos disímiles según el sector que se trate.
Por ejemplo: Un trabajador calificado de una empresa grande y exportadora y que se ubica por encima de los $2500.- mensuales y consigue un reacomodamiento de ingresos en % similares a los de la inflación real mantiene su poder de compra o hasta incluso puede quedar levemente por encima. En cambio un trabajador poco calificado o un autoempleado en actividad informal cuyo ingreso es de $1200.- aún logrando % de reacomodamiento similares a la de la inflación real -cosa que es menos probable debido a las características del tipo de labor-, perdería poder real de compra.
Esta situación se encuentra comprendida en el fenómeno que la canasta de alimentos crece por encima del promedio de la inflación, mientras que otros servicios o bienes crecen por debajo.
Estos temas serán tratados con profundidad en próximos encuentros para mostrar que la inflación y las políticas equivocadas de control de la misma generan exclusión social mas rápidamente e incrementan las diferencias entre los que más tienen y los que menos tienen.

14 de noviembre de 2007

Debate sobre el Crecimiento y el Desarrollo


Introducción
El presente apunte intenta avanzar sobre prospectivas acerca de los aspectos socieconómicos salientes de nuestro país y el futuro de las políticas sociales de inclusión y distribución del ingreso.
Los notables avances en la incorporación de ciudadanos en el sistema socioeconómico que, aún en condiciones de precariedad e informalidad, se registran desde la devaluación a la fecha tienen al menos dos grandes vertientes para el análisis.
La primera de ellas es sin duda el efecto rebote que se produce en el PBI que en términos porcentuales ya recuperó índices de los mejores años de la década pasada y produjo un efecto expansivo sobre el empleo y el subempleo, ubicando nuevamente la tasa de desempleo entre el 10% y el 13% según las inclusiones o no de los beneficiarios de Planes y Programas Nacionales.
La segunda es la acción directa de las políticas públicas de alcance nacional y, complementariamente los distintos planes provinciales y municipales que actuaron, si bien con éxitos diferentes, sobre la inclusión social y en el combate a la indigencia y la pobreza.
Ahora bien, ¿el PBI de la Argentina crecerá siempre al 9% anual?.
Obviamente que no. Aquí entonces algunas reflexiones acerca de los posibles impactos de las políticas sociales en el país para los próximos años. Sobre todo imaginando una tasa alta y permanente por los próximos cinco años alrededor del 4 o 5 % del PBI.
En este sentido se avanzará sobre el debate del rol del Estado en ese nuevo contexto dado que, entre otras cosas, es imprescindible comprender lo que ocurre e imaginar nuevas estrategias y nuevas respuestas de cara al futuro.

¿Por qué crece al 9% el PBI? ¿Crece igual en todas las microregiones del país?¿Por que repercute relativamente menos sobre el empleo que en el pasado?
Estas 3 preguntas pueden tener reflexiones diversas según la observación que se realice y desde el ángulo que se lo haga. Por supuesto que aquí se intentará darle una mirada desde el espacio de lo social dejando en claro que el interés no es solamente cuanto se crece, sino también como se crece y como se distribuye el crecimiento.
La primera reflexión sobre la primera pregunta que se desea destacar y que no está muy visiblemente expuesta, es que entre otras cosas el efecto rebote luego de la devaluación se monta sobre un tipo de cambio alto y sobre una infraestructura creada en la década anterior.
Los logros en materia de caminos, comunicaciones, redes fluviales, energía, sistemas productivos, maquinarias, servicios comerciales y financieros, etc, en los 90’, soportaron muy bien el trienio pasado de alto crecimiento en términos de PBI. Este reconocimiento no es admitido aún por el discurso oficial, probablemente debido al alto costo social conque se logró y también a la particular visión sobre la construcción política que se realiza desde el gobierno.
La segunda reflexión es que recién sobre finales de 2005 y lo que va del 2006 la sostenibilidad en el crecimiento comenzó a tener un significativo giro conceptual dónde las inversiones de corto plazo comenzaron a resultar insuficientes y la ampliación de espacios productivos ya contemplan expectativas de mediano y largo plazo. Sin dudas que el mérito de la conducción del país fue solidificar la gobernabilidad y el ejercicio del poder donde mas allá de los estilos particulares, comprometen acciones y se cumplen en el terreno de la facilitación de la inversión productiva.
La tercera reflexión es la impronta heterodoxa que se aplica en la conducción y que es mantener muy altos los niveles de consumo, controlando la inflación por métodos discutibles pero que los resultados están a la vista. Si bien hay una especial atención sobre las distorsiones de muchos precios relativos de bienes y servicios, el éxito fiscal en términos de superávit y la mejor performance en la relación endeudamiento/PBI permiten amortiguar muy bien algunas presiones que seguro serán mas visibles en el futuro.
Ahora bien. Es obvio también que no crece del mismo modo y en forma equilibrada en todo el país. Las micro regiones que más y mejor capacidad instalada tenían, más rápidamente crecieron y crecerán.
Los encadenamientos productivos que mejor aprovecharon las ventajas comparativas y competitivas luego de la devaluación se pusieron a la vanguardia en este último trienio.
Pero obviamente en los grandes conglomerados urbanos donde el trabajo masivo se desarrolla normalmente en actividades comerciales y de servicios el crecimiento fue desigual. El descenso sostenido del desempleo se produce en muy buena parte por las actividades de las empresas productoras de bienes, pero en una considerable cantidad, muchas veces no observada con detenimiento, se produce sobre las actividades comerciales y de servicios locales que se apropian del pequeño efecto derrame que provoca un crecimiento del PBI tan alto.
Las innumerables actividades de pequeñas empresas de servicios que compran localmente, el efecto derrame de los salarios industriales, la incidencia de las actividades ligadas al turismo, la construcción, entre otras, generan oportunidades de empleo y autoempleo, que se bien persisten en la precariedad, son los principales beneficios que mejoran los datos de la macroeconomía.
En otros modelos de acumulación y crecimiento, basados sobre otras lógicas y sobre otra tipología de concepción del Estado[2], un crecimiento tan elevado del PBI hubiera repercutido con más fuerza en el empleo y en la distribución del ingreso.
Pero como es sabido, nunca se puede desprender el modelo de acumulación de la realidad y de la historia del país en cuestión. Y nuestra historia de las últimas décadas habla por sí sola de ello.
Por otro lado, no es menor el impacto de las políticas sociales en este contexto dado que han acompañado el proceso de crecimiento y consolidación, y si bien el impacto no fue el esperado en relación a los esfuerzos, como decíamos antes no hay que olvidar desde donde se parte.
Pero las posibilidades de mayor impacto de las políticas públicas socio productivas de alcance nacional, provincial y regional encuentran siempre los mismos obstáculos tanto en su concepción como en su implementación.

Algunos obstáculos en la implementación de políticas sociales.

El primero de ellos es la imprecisa identificación de los sectores beneficiarios de las políticas concebidos preliminarmente como los “demandantes activos” de Planes, Programas y acciones y que se adecuan a la oferta preexistente intentando modificar en forma “mágica” su status social de exclusión.
En este sector (demandantes activos) subyace una lógica sociocultural ligada a que la ausencia de recursos financieros y tecnológicos impide su progreso individual y familiar. Recurren rápidamente a las instituciones públicas, Nacionales, Provinciales y Municipales y también a las entidades del tercer sector en busca de Insumos, Herramientas, Maquinarias o simplemente recursos financieros del tipo tradicional o bien de los novedosos sistemas crediticios en baja escala.
El mayor potencial es la capacidad de gestión para la “solicitud” en distintas ventanillas de los recursos que se le ocurren como urgentes e imprescindibles para mitigar su exclusión social.
En este sector y a modo de intentar una tipología vinculando orígenes socioculturales, edades y saberes previos se podrían identificar:
1.- Excluidos del sistema socio productivo por razones de reconversión industrial.
2. Excluidos del sistema socio productivo por escasa o nula calificación en términos de saberes actuales con incidencia en el mercado.
3. Excluidos del sistema socio productivo por razones familiares, personales, de salud con baja autoestima.
4. Excluidos del sistema socio productivo por razones de edad o género cuyos saberes, actitudes y aptitudes reportan a interesantes acciones en el pasado u otros contextos socioeconómicos pero con nula incidencia en el presente.
5. Beneficiarios tradicionales de asistencia directa pero con potencial de crecimiento en actividades autónomas y de autoempleo.
6. Beneficiarios tradicionales de asistencia directa sin potencial de crecimiento en actividades autónomas y de autoempleo.
7. Trabajadores en actividad con necesidad de emprender por convicciones socioculturales o para incrementar ingresos personales y/o familiares.
8. Jóvenes, profesionales y/o técnicos, de estratos económicos bajos y muy bajos con calificación específica pero sin cultura emprendedora.
9. Adultos mayores sin cobertura social, sin contención presente y futura sobre posibles pensiones y jubilaciones, que buscan emprender.
10. Ex microempresarios y ex pymes excluidos del sistema socio productivo por agudos problemas comerciales y financieros en otros contextos socioeconómicos.
11. Ex militantes y dirigentes políticos, sindicales y sociales que demandan inclusión en la formación de cooperativas, mutuales y asociaciones un espacio de participación social.
Estos tipos de “demandantes activos” tienen como característica común y es la necesidad de encontrar vehículos financieros por vía de las diferentes instancias públicas y privadas para llevar adelante sus intenciones de autoempleados futuros con ideas de proyectos que van desde los razonables hasta los muy endebles, en términos de formulación por problemas que sintetizamos en tres:
Comerciales, Estructura de costos y Asociatividad.
Otro sector llamado “no demandantes activos” identificados bajo el concepto de emprender de cualquier modo y a cualquier costa por los carriles de la informalidad. Los mismos ven al Estado y a las entidades privadas del tercer sector como un espacio de construcción de políticas públicas ajenas a sus necesidades y por lo tanto no están ni pretenden estar contenidos en algunos de los programas y planes.
Mayormente realizan actividades relacionadas con servicios comerciales directos y/o producción de artesanías y productos de bajo valor agregado.
En este sector pueden describirse orígenes y características similares a los señalados en el primer grupo.
Un tercer tipo puede encuadrarse en los “no demandantes pasivos” que rotan permanentemente entre la solidaridad familiar, de las organizaciones sociales y de la asistencia directa de acuerdo a la coyuntura. No tienen capacidades, actitudes y aptitudes para emprender ni reinsertarse productivamente. Responden a conductas socioculturales muy localizadas sin pretensión de cambio, al menos en el corto plazo. La rotación en términos de asistencia entre planes, programas e instituciones no nace de la voluntad individual de buscarlas, sino de la intención de inclusión por parte de los actores institucionales que lo inscriben en dichos programas.
Este sector puede reconocer también algún origen similar a los descriptos con anterioridad.
Este primer acercamiento al problema de la heterogeneidad apreciable del sector social del cual son objeto las políticas públicas de carácter socio productivas, naturalmente conduce a resultados significativamente diferentes y de difícil evaluación de impacto, debido a que entre otras cosas actúan sobre el beneficiario directo y no sobre las condiciones del entorno socio cultural y económico de la localidad o región.
El segundo obstáculo que puede identificarse obedece al tipo de estructura de soporte de las políticas públicas en los tres estamentos del Estado y en las instituciones sociales con acción sobre esta problemática.
Más allá de las distintas denominaciones de carácter organizacional de Ministerios, Secretarias, Direcciones y Areas pertinentes, y de los esfuerzos por aceitar Misiones, funciones y objetivos en la Formulación de Planes y Programas, resultan muchas veces poco aptas para este nuevo emergente producto de una nueva conceptualización sobre las formas de producción de bienes y servicios que adopta el capitalismo moderno.
El tercer obstáculo se refiere a la extremadamente compleja y diversificada estructura socio productiva regional y micro regional que identifica fenómenos a partir de de una estructura institucional dividida en provincias, regiones y distritos que obedecen a parámetros históricos, políticos y culturales, pero que no soportan análisis y desarrollos de políticas Inter juridisccionales por lo complejo de su construcción en términos de consensos estratégicos entre los actores involucrados.

Algunas carencias sobre la concepción de la Asociatividad

Los sectores identificados como vulnerables, “demandantes activos” sobre todo, carecen no solo de experiencia en asociatividad sino que además ni siquiera creen en ella.
En la innumerable cantidad de experiencias realizadas en todo el país se detecta con claridad que la demanda por recursos financieros y tecnológicos para la formulación y lanzamiento de los emprendimientos de autoempleo y/o familiares nunca esta presente la vinculación con otros “socios”, tanto para un encadenamiento productivo, como para compartir alguna parte de la cadena de valor.
Mucho más si se trata de compartir maquinas y herramientas. Cada emprendedor quiere “su lugar”, “sus maquinas”, sus propios recursos. En términos de compartir gestión aún más endeble se transforma el espacio de cooperación.
El camino de trabajar sobre asociatividad es un camino de largo plazo que debe priorizarse desde las políticas públicas, a mi juicio mucho más que el Microcrédito o las estrategias de financiación.
Justamente una de las razones que por continuar pensando en términos de Beneficiarios y no de desarrollo económico local, es que el impacto de las políticas públicas es muy bajo.
Fundamentalmente porque los emprendimientos pequeños deben migrar de la lógica del “microemprendimiento productivo” tradicional hacia el Autoempleo en red.
El Autoempleo en red es una filosofía distinta acerca de cómo pensar la reinserción productiva de los excluidos del sistema socioeconómico.
Allí la asociatividad no es concebida como instrumento legal, llámese cooperativa, mutual u ONG.
El movimiento cooperativo en la Argentina funciona relativamente bien en cierta escala de producción de bienes y servicios.
De hecho las experiencias exitosas al respecto se relacionan con rubros de actividad de tipo agropecuario, bancos, servicios eléctricos, telefonía y agua, entre otros. La mayoría de ellas compiten en el mercado abierto debido a su escala.
Los intentos de cooperativas y redes de baja escala no han mostrado resultados contundentes, en general debido a que su capacidad de negocios funcionan en baja escala, salvo en los casos dónde la demanda de un bien o un servicio es solicitado por una empresa grande o el sector público como mono comprador que requiere escala para la comercialización y son las cooperativas las que logran armarlas.
La mayoría de ellas son anteriores a la crisis post devaluación del país, y dependiendo de los rubros a los que se dediquen. En este sentido las cooperativas cuya demanda de bienes esta ligada a productos exportables han funcionado con mayor impacto; por supuesto que con menos sostenibilidad, aquellas que se dedican a los servicios no personales y/o públicos.
Ahora bien, los pequeños y nuevos ensayos sobre formas jurídicas de cooperación para autoempleados no han tenido mucho desarrollo hasta el presente.
Nacen en primera instancia con mucha fuerza, especialmente las cooperativas de trabajo, pero con el paso del tiempo se van transformando en órganos burocráticos lideradas en todos los casos por militantes políticos y/o sociales que lentamente van perdiendo contacto con los socios y/o beneficiarios de los servicios.
La asociatividad inducida de este modo, corre el riesgo de continuar imaginando la inclusión como un fenómeno organizacional y no como un verdadero sistema complejo de relaciones socioeconómicas dónde la tipificación de los miembros participantes, reconocen orígenes disímiles tanto en formación y capacitación, como en expectativas.
Cuando el autoempleado reconoce que el instrumento, “el carro”, es mas importante que “los caballos”, lentamente se va alejando del proceso de enseñanza-aprendizaje que deben realizar en esto de la asociatividad.

¿Qué pasará cuando la economía crezca a un ritmo del 4 o 5 % de PBI?

Como ya se anticipara en párrafos anteriores sería notable que la Argentina ingresara en una etapa de crecimiento sostenido a un ritmo del 4 o 5 % anual.
Si esto ocurriera como lo señalan algunos pronósticos, más se desnudará la precariedad del empleo en los servicios urbanos y en las actividades de autoempleo que volverían a crecer masivamente con o sin asistencia del Estado.
Aún más pronunciada sería entonces las diferencias sobre las distintas micro regiones del país dónde algunas estarán en el promedio, otras por encima, pero también muchas otras muy por debajo del promedio.
Es probable también que los actuales instrumentos aplicados en términos de políticas públicas de promoción del trabajo no alcancen.
Una diferencia de 5% por debajo en el crecimiento del PBI en relación a este año 2006 va a traer muchas mas dificultades que las que se prevén en términos de desocupación y subempleo.
Se insiste con esta hipótesis que en una economía altamente concentrada y bancarizada y muy separada de la economía social el “efecto aspiradora del salario y de los ingresos de los que compran localmente” -que son los que muevan las economías locales-, resentirá las actividades precarias de autoempleo de las familias que viven del pequeño derrame de tan alto crecimiento.
El empleo privado crecerá solo en los mas jóvenes y en los más capacitados pero, y fundamentalmente, en las micro regiones mas aptas para el nuevo escenario de desarrollo.
Naturalmente esto provoca nuevas migraciones de poblaciones jóvenes y capacitadas hacia regiones y localidades que crecerán en forma exponencial dejando más rezagadas a aquellas micro regiones que no logren anclar nuevas empresas y desarrollos.
La intervención del Estado será nuevamente más vital que nunca en ese nuevo contexto.

¿Un nuevo rol del Estado?

Luego de la crisis del Estado del Bienestar en la Argentina poco se ha vuelto a difundir el problema de los roles y las intervenciones estatales en la economía.
Lo mas difundido por cierto es la aplicación de controles e instrumentos sobre el nivel general de los precios y sobre el tipo de cambio tal como se practica en la actualidad, más por una necesidad de efectividad en el corto plazo, que por una estrategia de intervención hacia el largo plazo.
Sin embargo nace aquí una nueva posibilidad de indagar sobre otras formas probables de intervención estatal en el futuro próximo.
El empleo público ha crecido solo en relación a los servicios generales y administrativos, más aún en micro regiones dónde es imaginable que sin la empleabilidad en el Estado no existiría otra forma de generar consumo local y emprendimientos encadenados.
El solo pago de sueldos del Estado en sus tres estamentos y organismos descentralizados es el que genera el efecto multiplicador sobre la actividad comercial y productiva en algunas ciudades y regiones.
Pero es cierto también que no comenzó aún a estudiarse un tipo de empleo distinto en el Estado.
Es mayor en la Argentina la historia de intervención económica mediante empresas públicas sobre los servicios públicos que sobre la producción de bienes transables.
El modelo del Estado del bienestar basó su estrategia mayormente en las empresas de servicios, aunque como se sabe, el efecto privatizador de las concepciones neoliberales de la década anterior arrasó con todo.
No es pretensión aquí imaginar una vuelta atrás sobre algunos pasos mal dados, sino recuperar desde un concepto moderno algunos instrumentos por demás de útiles para generar trabajo genuino y sostenible en micro regiones que quedarán fuera del crecimiento en los próximos años.
Nadie duda ya que la presencia de la intervención estatal, especialmente en algunas provincias rezagadas y en algunas micro regiones densamente pobladas es imprescindible para armonizar el crecimiento y asegurar el desarrollo.
Pero la idea quizás sea otra a la realizada en el pasado. Un nuevo Estado empresario que produzca bienes transables y comercializables en el exterior, especialmente en áreas de alta tecnología, radicadas en micro regiones mas rezagadas podría ser un camino alternativo y complementario.
Obviamente con criterios de gerenciamiento competitivo y moderno y sobre rubros económicos que no modifiquen la actual participación del sector privado.
Esta área de vacancia en investigación debería ser revisada debido a, entre otras cosas, que propende a la generación de nuevos arcos de pymes y microempresas proveedoras que actuarán masivamente sobre el empleo.
No se trata de un principio de subsidiariedad del Estado, sino de una lógica de intervención mas potente y coherente con los nuevos estadíos de desarrollo que propone el actual sistema de acumulación en el mundo moderno.

Conclusiones
Se reconoce que las Políticas Públicas llevadas a cabo desde distintos espacios del Estado hasta el presente priorizaron la intervención rápida y directa, especialmente en el peor momento de la crisis. Hoy nos encontramos ante las disyuntiva de continuar en un proceso dónde se trabaja solo desde los demandantes activos sin distinguir orígenes, capacitación previa, capacidades reales o potenciales para emprender; o bien, se prioriza la investigación para el adecuado reconocimiento y distinción de los beneficiarios.
Reconocer que la crisis socioeconómica, sobre todo después de la devaluación nos dejó otros desafíos y otros problemas que no hemos investigado en profundidad es el primer paso para lograr mayor efectividad en la aplicación de políticas y recursos.
Los logros obtenidos sirvieron para atacar la coyuntura con mucho esfuerzo y voluntad por parte de los actores involucrados. Ahora debemos avanzar sobre la formulación de Programas de intervención que generen continuidad siempre en el marco de la investigación-acción permanente.
La redefinición del rol del Estado y su tipo de intervención serán vitales cuando la economía crezca a tasas menores que las actuales, especialmente en las micro regiones que naturalmente quedarán mas rezagas y que naturalmente continuarán provocando el éxodo de jóvenes hacia nuevos espacios laborales en localidades en dónde se radiquen empresas y generen desarrollo.
Por otra parte, sigue siendo importante y hoy más que nunca, ampliar el campo de conocimiento e investigación sobre esta nueva realidad socioeconómica que plantearán los desafíos en el nuevo contexto que se avecina.

30 de octubre de 2007

GRACIAS A TODOS


Desde el 10 de Diciembre asumiré como primer Concejal de la ciudad de Campana gracias al acompañamiento de la ciudadanía que comprendió y respaldo la propuesta de trabajo.
Los miles de votos obtenidos todavía nos sorprenden porque la magnitud superó ampliamente las expectativas. En la foto estamos los 4 concejales electos que representarán a los vecinos de Campana por 4 años.